En Dragon Ball, pocos cambios de personaje han sido tan debatidos como la transformación de Vegeta. Originalmente presentado como un antagonista orgulloso, despiadado y dispuesto a todo, su transición a héroe defensor de la Tierra y figura paterna dividió al fandom: algunos lo celebran, pero otros sienten que la historia perdió una pieza clave de su corazón.
Esta evolución incluyó momentos memorables como su sacrificio contra Majin Buu, su rol como esposo de Bulma y padre, así como escenas más ligeras y familiares junto a Goku. Y aunque este crecimiento le dio profundidad emocional y lo hizo más cercano al público, también generó críticas de parte de quienes creían que Vegeta estaba perdiendo aquello que lo hacía especial: su ambición, su dureza y su rol como rival auténtico.
El actor de voz de Vegeta, Ryō Horikawa, reconoció que al ver al personaje en situaciones domésticas y escenas de comedia, sintió que parte del villano oscuro original se había suavizado. Aun así, su evolución emocional logró conectar con el público, ya que terminó convirtiéndose en un reflejo perfecto de contrastes: orgullo y humildad, fuerza y corazón.
Vegeta hoy representa algo más que valentía o poder. Es la combinación de guerrero feroz y alma en conflicto. ¿Fue un error convertirlo en héroe? Depende de lo que busques: rival incomparable o personaje con evolución.