El manga Kimetsu no Yaiba ha demostrado este 2025 que no es solo una moda pasajera, sino un fenómeno capaz de rivalizar con los gigantes del shōnen. Sus cifras de ventas recientes lo convirtieron en uno de los más vendidos en Japón, lo que refleja una base de lectores amplia y entusiasta.
El estreno de su película más reciente consolidó aún más su impacto: el filme alcanzó niveles de taquilla difíciles de ignorar, ampliando su popularidad más allá del público habitual del manga. La calidad de animación, la intensidad de su trama y la fuerza de sus personajes han logrado atraer tanto a fans veteranos como a nuevos lectores, generando debates sobre su lugar real en el panteón de los grandes.
Kimetsu no Yaiba destaca por su equilibrio entre acción, emoción, desarrollo de personajes y una mitología oscura y bien construida. Su protagonista principal —junto con un reparto diverso de personajes secundarios— se ha ganado un lugar especial en el gusto popular, gracias a conflictos internos, batallas intensas y una ambientación que logra emocionar.
Estas fortalezas le dan hoy al manga una posición poderosa, quizá una de las más fuertes fuera de la sombra de gigantes históricos. Muchos analistas y fans coinciden en que, si mantiene el ritmo narrativo e innovación visual, podría acercarse peligrosamente al dominio absoluto que ejerce One Piece.
Si Kimetsu no Yaiba sigue por este camino, podría redefinir el panorama del manga, cambiando jerarquías tradicionales y marcando una nueva era en el gusto de lectores globales.