La nueva serie de Harry Potter prepara un enfoque mucho más fiel a los libros, recuperando personajes que quedaron fuera de las películas originales. Entre las figuras confirmadas se encuentran Nicolas Flamel, conocido por su estrecha relación con Dumbledore y su dominio de la alquimia, así como Ronan, el centauro del Bosque Prohibido que tuvo un papel relevante en los acontecimientos ligados a criaturas mágicas y antiguos mitos.
La presencia de Flamel abre la puerta a explorar la historia de la Piedra Filosofal desde una perspectiva más profunda, conectando directamente con los orígenes del universo mágico y sus secretos mejor guardados. Su rol podría ampliar temas relacionados con la alquimia, la inmortalidad y los lazos que mantuvo con algunos de los magos más influyentes de la historia.
Por otro lado, la reaparición de Ronan permitirá recuperar el ambiente místico de los centauros y su conexión con la profecía, los astros y la naturaleza mágica. Su incorporación indica que la serie podría adentrarse más en la parte espiritual y salvaje del bosque, un elemento que quedó muy limitado en la adaptación cinematográfica.
Además, se ha mencionado el posible regreso de Peeves, el poltergeist más caótico de Hogwarts, un personaje que tuvo gran presencia en los libros pero que nunca apareció en las películas. Su participación aportaría un tono más divertido, clásico y fiel al humor original que caracteriza el mundo creado por J. K. Rowling.
Con estos elementos, la serie apunta a construir una versión mucho más completa del universo mágico, recuperando momentos, criaturas y relaciones que los fanáticos han querido ver representados durante años. Todo indica que esta adaptación buscará expandir el legado original y reconectar con la esencia que hizo tan rica la historia de Hogwarts.